Cada pocas ruedas de prensa, a Guardiola le preguntan por su futuro. Pep despeja una y otra vez la neblina que se cierne sobre su permanencia en el banquillo del Manchester City, pero unas semanas después la pregunta vuelve a caer. Ese runrún certifica una sensación: en los pasillos de la Premier dan por hecho que el de Santpedor dejará el banquillo del Etihad este verano.
Es un rumor extraño, porque lo niegan el club y el propio protagonista, pero es un rumor consolidado. A Guardiola, tras una década histórica en el Manchester City y con contrato hasta 2027, no le van a despedir aunque los objetivos no se logren. Ni aunque se quede muy lejos, como la temporada pasada. Pero esos diez años de relación acumulan cierto desgaste y en el club, pese a su confianza en Pep, preparan lo que The Telegraph llama «plan de contingencia» por si decide dejarlo en verano.
